Hoy es un día importante por muchas razones. Para variar, cosa de estos días en realidad, no llegué a mi clase de las 9 am. A estas alturas del ciclo solo espero que no me jalen por inasistencias, aunque si lo hicieran no podría quejarme. O sea, sí podría pero sería tratar de verle la cara a la profesora. Desde este espacio oculto en internet le mando un saludo, profesora Claudia. Si tan solo pudiera entender que a veces no llego a su clase porque he pasado una noche porque tengo depresión. No quisiera que me disculpara de todo lo que no hago en la clase debido a esas razones, solo quizás un poquito más de comprensión. Y no ser reprobado del curso, si no es mucho pedir.
Hoy también nos juntamos los alumnos de la carrera y hablamos de nuestra preocupación: ¿en qué malla estamos? En realidad siento que cada día que pasa, por suerte, nos conocemos mejor entre todos y nos volvemos un mejor grupo. Eso es bastante agradable.
Hoy almorcé con Gustavo, Jozina, Alonso, luego Gabi y amigo-de-Gabi.
Hoy comí helado y fui al cine con Gustavo. Vimos una película muy interesante sobre zombies. Las películas sobre zombies suelen ser muy acartonadas (espero estar expresándome de manera que me entiendan), en el sentido que tienen demasiada acción (Resident Evil) con o sin trama, o demasiado sentimiento (que ya banalizan la película como en Mi Novio Es Un Zombie). La película que vimos hoy tenía un lado muy humano. Aunque decir eso es un poco vago. Lo diré en palabras de Gustavo: "me gustó la película porque mostró una verdadera experiencia de un apocalipsis zombie". Lo que quiere decir Gustavo era que la película, de cierta manera, se quería acercar a la realidad, no a cosas demasiado mágicas y convenientes para la trama. Por eso murieron casi todos los personajes principales, con el dolor de Gustavo y el mío.
Pero hoy es un día importante porque descubrí que, ¡quién sabe cómo!, ya no puedo sentirme mal. Y quiero decirlo así: ya no puedo sentirme mal. Después del largo y cansadísimo día que he tenido, llegué a casa entre las 5 y las 6. No sé por qué pero me puse a escuchar canciones que antes me hacían llorar, canciones de la película Her. Empecé a pensar en cosas que antes me ponían triste y, sumado con las canciones, me hacían llorar. Pero no lloré. Solo me quedé allí descansado (porque había decidido tirarme en la cama para hacer todo esto). Solo descansé.
Ya no puedo llorar.
No sé qué pensar de esto.
Creo que estoy emocionado por eso.
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